La vanidad hace que busquemos, sin importar las consecuencias, vernos y sentirnos mejor que los demás. Es ella quién mueve la historia en Tramoya.
Santiago Pedraza es un joven tranquilo, ilusionado con el teatro, ilusionado con Iván Poza, pero su ilusión no es estar con Iván, el quiere demostrar que es mejor que Iván, que el puede verse mejor y actuar mejor. Una obsesión oculta, guardada en lo más profunda de su ser y que, si bien podría pasar por una idea inocente, puede llegar a ser una idea muy peligrosa. Especialmente para Iván.
Iván por su parte, es un actor joven y exitoso, pero su ego se le ha subido a la cabeza. Sabe que puede tener hombres y mujeres por igual. Para él poder estar con quién quiera ayuda a elevar su ego, a sentirse superior e importante; al ver a Santiago, un joven muy parecido a él mismo, su narcisismo lo impulsa a atacar, y a sufrir la misma suerte que Narciso.
marzo 18, 2007
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