marzo 18, 2007

Compromisos de Tramoya

El compromiso de Tramoya con el cine mexicano radica en dos puntos: en la historia, que demuestra la manera en la que el cine es un medio para generar reflexión; para reflejar, de una u otra manera, las diversas realidades de nuestra sociedad. El otro punto es en la calidad del producto, por lo cual planeamos usar todos los medios posibles para ofrecer un cortometraje que hable por sí mismo de la buena calidad de los productos cinematográficos de nuestro país.

Ahora bien, está también el compromiso con Querétaro, ciudad en la que la producción de cortometrajes es cada vez mayor. El compromiso es incrementar no sólo el número, sino la calidad de los trabajos realizados por gente de nuestro estado con el objetivo de aportar por iniciativa propia a la cultura y al arte a través de una propuesta que nos refiere a la humanidad, al lado pasional y talvez oscuro del ser humano. Por ello, la capacidad de identificación por parte del espectador y reflexión a partir de la interpretación son importantes, puesto que se busca que el público reaccione ante la obra.

Después de todo vivimos en una sociedad altamente materialista donde la vanidad cobra sentidos un tanto macabros. Al punto de que no importa la clase social en la que alguien se encuentre ya que los medios a nuestro alrededor, y el propio sentido de excepcionalidad frente al otro, nos enfrentan a competencias quizá infructuosas. Así, Tramoya representa una manera de abortar esta situación a un nivel personal.

Misión

Tramoya tiene como misión ser un producto cinematográfico de calidad que, además, apoye a la generación de confianza en las producciones independientes del estado de Querétaro y de México en general, por parte de posibles inversionistas / patrocinadores.

Sinopsis de Tramoya

Santiago es un tramoyista que vive en el teatro y está obsesionado por un actor, Iván. Iván, al darse cuenta de la obsesión de Santiago, decide aprovecharse de él, pero Santiago tiene otro plan e Iván no lo imagina.

Presentación de Tramoya o la Visión del Director.

La vanidad hace que busquemos, sin importar las consecuencias, vernos y sentirnos mejor que los demás. Es ella quién mueve la historia en Tramoya.

Santiago Pedraza es un joven tranquilo, ilusionado con el teatro, ilusionado con Iván Poza, pero su ilusión no es estar con Iván, el quiere demostrar que es mejor que Iván, que el puede verse mejor y actuar mejor. Una obsesión oculta, guardada en lo más profunda de su ser y que, si bien podría pasar por una idea inocente, puede llegar a ser una idea muy peligrosa. Especialmente para Iván.

Iván por su parte, es un actor joven y exitoso, pero su ego se le ha subido a la cabeza. Sabe que puede tener hombres y mujeres por igual. Para él poder estar con quién quiera ayuda a elevar su ego, a sentirse superior e importante; al ver a Santiago, un joven muy parecido a él mismo, su narcisismo lo impulsa a atacar, y a sufrir la misma suerte que Narciso.